AcuarelaIVmini

Cuando meditamos, practicamos la sutil integración de todo lo que se nos presenta. Las meditaciones cortas, con autorregulación de la atención y de las emociones son un recurso de incalculable valor para ser adquirido en edades tempranas. De este modo damos alternativas a la sobreestimulación carente de valores que actualmente pueda estar mermando la potencialidad de los niños y adolescentes.

Desde muy temprana edad se puede aprender a reconocer los límites atencionales, así como la energía física y mental y potenciar las habilidades cognitivas ya existentes. A través del Mindfulness, exaltamos sus búsquedas, exploraciones, su iniciativa y validamos los procesos que se despliegan en el transcurso de sus aprendizajes.

Y a su vez damos un espacio para frenar todo ese exceso de información que reciben de una realidad social en parte ficticia que muy probablemente no son capaces de asimilar.

Esta situación está generando en la población adolescente pautas de comportamiento dirigidas a la búsqueda de ideales fuera de sí mismos, generadoras de ansiedad y frustración, que no alcanzan a comprender y mucho menos a gestionar.

Volver